MARÍAS,
Javier
Los enamoramientos
Alfaguara
(edición digital, 306 pág.)
Madrid,
2011
La última y sin embargo ya
premiada novela de Javier Marías trata sobre las siempre complejas relaciones
sentimentales entre hombres y mujeres. Partiendo de la muerte, ya que la trama se
urde alrededor de un truculento asesinato, en apariencia carente de motivación,
Marías reflexiona sobre la naturaleza del amor; o mejor dicho: sobre la
naturaleza de esa primera y apasionada fase del amor sexual llamada
enamoramiento. To fall in love with
somebody (literalmente, ‘caer en el amor con alguien’), como se dice en inglés ‘enamorarse’, es algo que ocurre absolutamente al margen
de nuestra voluntad y de cualquier cálculo racional. Puede que incluso
contravenga a menudo lo que sería conveniente o prudente. Sin embargo, el deseo
y la atracción pasan por encima de cualquier consideración y nos llevan de
cabeza al objetivo dispuestos a saltarnos cualquier obstáculo que se interponga.
Al tratarse de una pasión, es tan intensa como breve. Al cabo de cierto tiempo
se suaviza en otras formas de amor o se desvanece sin dejar más rastro que el
recuerdo. Hasta es posible que nos cueste reconocernos en esa situación cuando
al cabo de los años echamos la vista atrás. ‘¿Cómo pude enamorarme yo de tal?’,
‘¿Qué le vería?’, nos preguntamos.
El amor sexual entre un hombre y una mujer se puede manifestar
de muchas formas. Uno, si es afortunado, ha experimentado o va a experimentar algunas
de ellas a lo largo de su vida. No obstante, parece que no es tan rara la gente
que pasa por este valle de lágrimas sin conocer ninguna de las encarnaciones
del amor sexual, que no es sólo sexo, sino sexo con amor: disfrutar de relaciones
abiertas, ya sean duraderas, esporádicas o pasajeras; tener una aventura, pasar
por un noviazgo más o menos largo, vivir en pareja, casarse, cometer adulterio (si alguien lo comete,
alguien lo padece)… Todas ellas tienen múltiples variantes según cual sea la
situación de los individuos que deciden o se ven empujados a mantenerlas y ─lo
que parece estar suficientemente probado─ ninguna es perfecta. Todas adolecen
de taras, vicios y limitaciones. Cualquiera de ellas puede propiciar la eventual
insatisfacción de alguno de los miembros de la relación. La complejidad de la
psicología humana y de las relaciones sociales nos tiene siempre en el alambre
y el amor no siempre es lo bastante firme como para mantenernos equilibrados
sobre él.
Marías describe magistralmente en el pensamiento y la
actitud de los personajes de la novela cómo se suceden los momentos de
estabilidad emocional, zozobra, esperanza renovada y resignación ante la
caducidad de los sentimientos; cómo se vive el amor no correspondido o desigual,
cómo tejemos telarañas para atrapar a las personas que queremos y nos acaban enredando
a nosotros también; cómo podemos esperar durante años, con un paciencia
infinita, a que llegue la oportunidad y cómo, en fin, podemos desprendernos llegado
el caso de aquello que hemos amado más que a nada en el mundo. Las razones del homicidio van desvelándose en la cabeza de
la narradora a medida que lo hace la relación con su amante. Al final, ocurre a
menudo, las cosas no son lo que parecían. La conclusión de la novela parece
precipitada, como si el autor tuviera más que decir sobre el asunto pero se le
acabara el tiempo o le faltara espacio. Imagino que nunca se dirá lo bastante sobre la terrible complejidad de las relaciones humanas.
Disfruto desde hace años de los artículos que Javier
Marías publica en la revista dominical de EL PAÍS. Sin embargo, el Marías novelista se me ha hecho difícil de
digerir en más de una ocasión. Así como en otras obras había tenido la
sensación al leerle de estar navegando por un océano de palabras tan ondulante que
no me permitía fijar el rumbo, con Los
enamoramientos no ha sido así. Quizá sea esta la causa de que me haya gustado más que ninguna de las anteriores. Recomiendo su lectura a todo buen
lector.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada